Antonio Blanco
Jugaba indistintamente de wing e insider
derecho. Antonio Blanco fue uno de esos futbolistas a quien puede ponerse
como modelo a los players de todas las épocas. No solamente por sus habilidades,
que era muchas. Antonio Blanco practicaba un fútbol estilizado, que posteriormente
tuvo en nuestro medio grandes cultores como H. Libonatti, O. Goicoechea,
L. Indaco.
De un físico que por cierto no era imponente, disponía
de tantos recursos que cuando entraba en poder de la pelota ejercía un
control poco menos que absoluto. Y cuando tenía que llegar al remate,
pues él no se excedía en individualismos que perjudicaban al equipo, empleaba
un shot de una potencialidad y precisión que se constituían en una sorpresa.
Pero aparte de sus grandes condiciones de jugador, poseía ese don de ser
un gran deportista. Siempre correcto, no protestaba nunca; su caballerosidad
se puso en evidencia en infinidad de oportunidades. Ganó así un magnífico
concepto entre sus compañeros y adversarios.
En 1915 comenzó a actuar en los combinados rosarinos. Pero su campaña
le tenía reservados otros triunfos y satisfacciones.
Fue al campeonato sudamericano de 1917 jugado en Montevideo integrando
el seleccionado argentino, en el cual formó en distintas oportunidades
alternando con hombres de la talla de Isola, Reyes, Mattozzi, Olazar,
Pepe, Calomino, Ohaco, Juan N. Perinetti, Castagnola, etc.
Invariablemente defendió la casaca de Rosario Central y
cuando abandonó la práctica del fútbol se dedicó al referato donde nunca
se le pudo reprochar de apartarse de la corrección que fue su norma en
todas las canchas que pisó.
Pedido desde Córdoba
En 1904, el Córdoba Athletic Club invitó
a Rosario Central para que se trasladara a la docta a fin de sostener
un encuentro de carácter amistoso. Aceptó el club rosarino, y en conocimiento
de esta visita, el Club Central Córdoba, también de aquella ciudad, con
fecha 18 de agosto remitió a Rosario Central una nota en la que pedía
que el team se quedara un día más, a efectos de jugar un match con su
equipo.
Ya en aquel entonces, interesaban los cotejos con el club que a poco se
constituyó en uno de los más prestigiosos del país.